PUNTO DE FRESCURA DE UN HUEVO.
Frescura del huevo
Existe otro método para saber si el huevo es bueno o malo, lo que ocurre es que esta vez será necesario romper la cáscara y observar el contenido en un plato:
- El huevo está fresco cuando observamos la yema dura, bien definida, abultada y de color anaranjado fuerte, la clara debe tener también los límites bien definidos y debe ser espesa (tipo gelatina).
- Se puede medir el grado de frescura del huevo por el estado de la yema y la clara. Cuanto más difusa y más pálida sea la yema, menor frescura tendrá. En el caso de la clara se vuelve con el tiempo más acuosa. Estos son huevos aptos para el consumo aunque hayan perdido frescura.
- El huevo está a punto de ponerse malo cuando la yema está rota y de color pálido, la clara parece agua.
- El huevo está malo si la yema está sólida o pegada en el interior, el interior de la cáscara o la propia yema pueden adoptar colores oscuros.
Existen otros dos métodos para tal fin:
- Si al agitar el huevo crudo escuchamos como la yema golpetea con la cáscara, está en mal estado.
- Si cocemos un huevo y lo cortamos por la mitad observando que la yema está centrada y la cámara de aire es pequeña, el huevo está en buen estado para ser consumido. Si por el contrario la yema está hacia la cáscara y la cámara de aire es grande, el huevo está malo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario