martes, 28 de mayo de 2019

"Las hortalizas"

La cocción de la coliflor

La coliflor es una verdura con alto valor nutritivo. Los meses óptimos para su consumo son de septiembre a diciembre, aunque podemos encontrarla en el mercado durante todo el año. Una de las maneras más extendidas  es tomarla cocida o hervida. Su preparación es muy sencilla y llevará unos minutos prepararla.
  Los pasos a seguir para cocer la coliflor:
  • Lo primero que se debe  hacer antes de cocer la coliflor es elegir un buen ejemplar.  Escoger una coliflor con los cogollos bien frescos y prietos. Cuanto mejor sea la materia prima, mejor será el resultado.
  • Una vez tenemos la coliflor, la lavaremos. Debido a lo prieta que está su masa, es complicado lavarla por dentro, pero debemos lavarla bien por fuera, con agua fría y quitarle los posibles restos que hay desde que la compramos. También hay que quitar las hojas verdes.
  • Para cocer la coliflor adecuadamente, lo ideal es cortarla en varios trozos. Si se  cuece toda la pieza entera, es posible que algunas partes queden duras. Si se corta  en porciones demasiado pequeñas, es posible que se deshagan.
  • Escoger una olla, introducir la coliflor y cubrir de agua para cocerla. Echar sal al  gusto y poner al fuego. A mi me gusta poner a hervir junto con la coliflor una patata para acompañarla y una hoja de laurel.
  • La cocción, en una olla convencional, necesitará entre 15 y 20 minutos. Antes de retirarla del fuego,  se debe pinchar para saber si está hecha o aún necesita unos minutos más de cocción. Si al pinchar en el tallo, el tenedor se introduce con facilidad es que está en su punto, podemos retirarla del fuego y degustarla.
  • Un truco muy útil para eliminar su conocido olor es introducir una miga de pan bien prieta dentro de la olla en la que estamos cocinando la coliflor. Este sencillo consejos hace que el olor tan fuerte que desprende la coliflor desaparezca al hervirla.Para el mismo fin se puede añadir un chorro de leche en el agua de cocción.



sábado, 25 de mayo de 2019

Cocinando con carne
Hola a todos ,hoy voy a cocinar paletilla de cordero asada.He escogido este plato porque nos gusta el asado y especialmente el cordero,bien condimentado y una buena guarnición de patatas al horno.La carne se ha comprado envasada y fresca  del mercado,se puede apreciar el sello de calidad.Hasta el momento de la elaboración se ha mantenido en refrigeración a una  temperatura de 4ºaprox.
Preelaboracion y preparación del plato
El cordero lechal es el más indicado para este asado, siendo un animal que se ha alimentado exclusivamente de la leche de oveja y eso da un gusto delicado a su carne. Para hacerlo en el horno, untamos la paletilla con aceite de oliva,condimentamos al gusto y la ponemos en una fuente de  horno.Además preparamos una mezcla de 75 ml de agua y 25 ml de vino blanco suave y picamos los dientes de ajo. Agregamos la mitad de esa mezcla a la bandeja junto con las especies y metemos en el horno precalentado a 180ºC.  Hornear la paletilla durante 45-50 minutos  a  temperatura a 160º.
Durante el proceso, iremos dando la vuelta a la paletilla cada 15 minutos y reponiendo un poco más de la mezcla de agua y vino si fuera necesario y vemos que no queda en el fondo. A mi me gusta barnizar con una brocha empapada en la mezcla de agua y vino para conseguir un dorado brillante. Estará terminada y bien cocinada  cuando la carne empiece a asomar saliéndose del hueso.Podéis acompañar la paletilla de cordero lechal asada con multitud de guarniciones. Lo más tradicional es acompañarla de ensalada de lechuga, tomate y cebolla, pero también podéis servirla con patatas asadas tipo panadera o con unas verduras salteadas.
Recomendación:Dejar la paletilla atemperar a temperatura ambiente antes de cocinar .

jueves, 16 de mayo de 2019

"MIS HUEVOS 33"

1.- COMPROBAR Y DESCRIBIR LOS DIFERENTES MÉTODOS PARA SABER EL
PUNTO DE FRESCURA DE UN HUEVO.

Frescura del huevo

Resultado de imagen de huevosUn huevo tiene un período de consumo de 28 días a lo largo de los cuales la frescura se va perdiendo. Para saber en qué punto del proceso se encuentra el huevo podemos realizar un sencillo truco: Introducir el huevo en un recipiente con agua. Si el huevo se queda al fondo, no tiene más de 2 días desde la puesta. Si el huevo se eleva un poco por uno de los extremos tiene una semana y si se mantiene “de pie” tiene alrededor de dos semanas. Si el huevo flota, ya ha pasado más de un mes desde la puesta y no debemos consumirlo. ¿Cuál es la explicación? El huevo tiene  una cámara de aire que va aumentando a medida que pasan los días. Con cierta cantidad de aire, el huevo flotará.

Existe otro método para saber si el huevo es bueno o malo, lo que ocurre es que esta vez será necesario romper la cáscara y observar el contenido en un plato:

  • El huevo está fresco cuando observamos la yema dura, bien definida, abultada y de color anaranjado fuerte, la clara debe tener también los límites bien definidos y debe ser espesa (tipo gelatina).
  • Se puede medir el grado de frescura del huevo por el estado de la yema y la clara. Cuanto más difusa y más pálida sea la yema, menor frescura tendrá. En el caso de la clara se vuelve con el tiempo más acuosa. Estos son huevos aptos para el consumo aunque hayan perdido frescura.
  • El huevo está a punto de ponerse malo cuando la yema está rota y de color pálido, la clara parece agua.
  • El huevo está malo si la yema está sólida o pegada en el interior, el interior de la cáscara o la propia yema pueden adoptar colores oscuros.

Existen otros dos métodos para tal fin:

  • Si al agitar el huevo crudo escuchamos como la yema golpetea con la cáscara, está en mal estado.
  • Si cocemos un huevo y lo cortamos por la mitad observando que la yema está centrada y la cámara de aire es pequeña, el huevo está en buen estado para ser consumido. Si por el contrario la yema está hacia la cáscara y la cámara de aire es grande, el huevo está malo.

lunes, 25 de febrero de 2019

FOTO 1 LOS PASTELES






TIENE QUE SER DULCE

A los buenos amigos, bonitas palabras,
y muchos y dulces pasteles
300 g de mantequilla, 8 huevos, harina y cobertura,
revolviendo hasta obtener una masa firme.

Trabajas cuidadosamente en la multitud,
mucho tiempo para ser infinitamente feliz.

Un litro de confianza,
puedes construirlo durante todo un año.

Una gran cucharada de amor puro,
así que se generoso!

2 cucharadas de cacao en polvo ,
Otras tantas de miel
y una pizca de suerte
completan hábilmente
esta obra maestra.

Hornee durante una hora a 180 °
luego saque todo el sabor.

La combinación correcta
debería hacerte feliz



lunes, 18 de febrero de 2019

“Conservando que es gerundio”

Los alimentos tienen ciertas características que los hacen susceptibles al ataque de microorganismos.Prolongamos su tiempo de vida útil con estos métodos de conservación:métodos físicos,métodos químicos y control de la atmósfera .Hoy he elegido hablar del encurtido,que es un método químico que se aplica a verdura, hortaliza o fruto que se conservan en vinagre, sal y hierbas aromáticas y toman el sabor ácido de este preparado. Lo que nació hace miles de años como una técnica para alargar la vida útil de los alimentos, hoy se ha convertido en un aliado de primer orden para los artífices de la cocina contemporánea.
Los encurtidos no sólo aportan matices a un plato distintos a los del producto original. También son fuente de inspiración para que cada cocinero, vinagre en mano, dé rienda suelta a su imaginación y a su pericia.Para mi elaboración he elegido la alcachofa,que la voy a encurtir con sal, vinagre de manzana, tomillo,naranja y pomelo para darle un sabor y  unos matices diferentes .
Para ello he necesitado una cacerola de acero inoxidable con tapa,donde he depositado las alcachofas pre elaboradas y previamente escaldadas, una puntilla de acero inoxidable, cuchillo cebollero y una cucharilla parisina .




















sábado, 26 de enero de 2019

La alcachofa

La alcachofa es un producto que viene de una gran familia en la que nos encontramos la achicoria, la lechuga, la escarola, la endibia e incluso hasta el cardo. La alcachofa es originaria de Egipto, del norte de África, e históricamente se ha creído que tiene poderes afrodisíacos.

Era consumida en Italia en el siglo XV, en la zona de Sicilia, luego pasó a la Toscana y posteriormente fue introducida en Francia llegando a continuación a España, que es actualmente un gran productor.

La característica principal de este producto son sus aromas. Tiene una serie de aromas que proceden de diferentes familias y productos perfectamente reconocidos. Siempre se relaciona la alcachofa con aromas herbáceos, recuerda un poco al aceite de oliva, al tomate e incluso manifiesta muy bien la clorofila que está presente en muchas de las hierbas aromáticas, sobre todo de hoja verde. Es un producto que es muy interesante para disfrutar de él tanto en la cocina como a nivel de salud y dietético.

La variedad que  normalmente utiliza es la alcachofa blanca de Navarra,que es una variedad ecológica, pero en cada territorio nos encontramos con un tipo de alcachofa distinto. En Italia, en la zona de la Toscana, tienen una variedad de alcachofa violeta; en Francia tienen una alcachofa muy grande que tiene otras características y las que tenemos en España, en Navarra, en la Ribera del Duero, en Tudela, son las más nobles e interesantes porque conservan perfectamente el equilibrio entre aroma, textura y sabor.

La temporada de las alcachofas es bastante larga, se plantan a principios de agosto y se empiezan a recolectar a mediados de octubre y las tenemos prácticamente hasta marzo e incluso hasta junio en función de cómo venga la temporada.

Una pista para identificar una buena alcachofa es guiarse por el aspecto, buscar las alcachofas con un color verde intenso, las hojas tienen que estar firmes y al cogerla tiene que estar prieta. Además, cuando está recién recolectada tiene una especie de resina que te mancha las manos.

Hay diferentes técnicas de elaboración de la alcachofa y siempre buscando el equilibrio entre la sensación aromática que provoca, la textura y el manifestar ese sabor único que tiene.

Podemos hacer unas alcachofas asadas que las entierras enteras y sin pelar sobre unas ascuas unos minutos y posteriormente le vas retirando las hojas, la piel externa, para comerte el corazón. Se cocina en su propio jugo y es muy interesante y poco habitual.

Por buscar la textura gelatinosa hay una técnica que es la cocción al vacío durante 3 horas a 83 grados, la alcachofa totalmente pelada y en una bolsa en la que se añade aceite de oliva o algún caldo con alguna hierba aromática y conseguimos una alcachofa con una textura perfecta y unos sabores únicos.


En Francia, por ejemplo, la forma más habitual de cocinarlas es hervidas en un caldo con diferentes verduras y hacer una especie de potaje.

Hay que tener en cuenta que siempre que atacas el producto empieza la oxidación y la alcachofa es muy singular en este aspecto. Basta con sumergirlas en agua para evitar la oxidación, con una rama de perejil. Para una mayor conservación se pueden meter en aceite pero siempre lo más importante es utilizarlas rápidamente una vez hecha la pre-elaboración de su limpieza.

Lo más curioso de este producto es que cuando comes alcachofa en todo lo que comes posteriormente se potencia el dulzor, lo que provoca que sea una aliada excelente con mariscos y con productos que tienen un punto yodado o salino.


Una auténtica maravilla que se puede disfrutar casi todo el año.


Origen e historia de la Alcachofa de Benicarló-denominación de origen


La alcachofa es un producto de larga tradición en la zona, principalmente en la ciudad de Benicarló, donde el cultivo se ha ido trasmitiendo de padres a hijos durante generaciones.
El cultivo perfectamente adaptado a la zona y cuya importancia en el municipio de Benicarló queda reflejado en su escudo, donde aparece una planta de alcachofa.
Respecto a la figura de "carxofa" o "carxofera" en el escudo de Benicarló, cabe comentar que la presencia de ambos elementos en el mismo es muy antigua. Parece que existe unanimidad entre los investigadores de la historia de Benicarló en  relacionar los cardos del escudo de Benicarló con el de la familia del Maestre templario Don Berenguer de Cardona (finales del siglo XIII), siendo posiblemente la versión más antigua que de él se conserva la que figura esculpido en el ábside de la ermita de san Gregorio (siglo XVI). 


La denominación de Origen "Alcachofa de Benicarló" y su reglamentación específica, fue aprobada el 18 de septiembre de 1998. El 11 de noviembre de 2003 fue declarada Denominación de Origen Protegida (DOP) por la Unión Europea. El Consejo Regulador es el encargado de controlar todo el proceso de elaboración de la Alcachofa de Benicarló-desde su recogida en los campos, pasando por su selección, envasado, etiquetado y expedición.

El Diario Oficial de la Unión Europea ya recoge la concesión a la alcachofa de Benicarló como Producto Europeo de Calidad. Es el mayor reconocimiento de calidad que se puede otorgar a un producto agrícola. Para el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen, José Antonio Marzá, supone "aumentar el valor de la alcachofa de Benicarló, al diferenciarse del resto de alcachofas que se cultivan".